Edward

The Vampire King


“...Hace siglos atrás, cuando los humanos eran simples pioneros en la magia, cuando Runaterra no llevaba ese nombre y el desastre rúnico aún no había ocurrido, unos seres únicos en su especie eran los que atormentaban a los simples mortales, se les llamaban 'vampiros'.
Creídos un mito se ocultaban durante el día y cazaban por las noches a los incautos que decidían salir a la luz de la luna, pero eso no era todo, ellos muy adelantados a nuestros tiempos tenían su propia forma de controlar la magia.
La misma magia que hoy día hasta humanos practican y se le ha hasta puesto un nombre a aquel culto que supuestamente le dio su origen.
Aunque eso no es lo peor, se dice que entre los seres de la noche había uno que sabia domarlos incluso a las lejanías y del cual nunca se supo ni su nombre, parte de eso es por lo cual se le cree a día de hoy un mito, infundiendo una terrible presencia escalofriante a la cual nadie es capaz siquiera de describir sin recaer en la locura o terminar en un inevitable suicidio.
Es esta la razón por la que me veo obligado a desistir en mi investigación, solo puedo afirmar en estos escritos con mi propia palabra que si este 'Rey Vampiro' existe, y aun sigue vivo, ha sido misericordioso con nosotros todos estos siglos...”

-Bitácora del Profesor Lyte Agreste, Universidad Nacional de Piltover, Biblioteca General.

Historia

Durante el antaño de Runaterra los vampiros siempre existieron en la sombra del mundo como simples asesinos que se dedicaban a sobrevivir devorando a sus presas humanas, de estos clases hay muchos pero Edward desde su nacimiento se destacó por venir de una familia de sangre pura que le ha enseñado todo para ser la persona quien es hoy día.
Su padre era un experto conocedor en la fisionomía humana y vampirica, siendo su mejor fachada la de un medico cirujano, es quien le inculcó los valores del aprendizaje, la lectura y sobre todo del hambre de conocimiento.
Por otro lado, su madre, era una dulce mujer que no podía más que ser el alivió de sus penas y su recuerdo más encantador de la niñez, casi como una atadura moral al momento de hacer ciertos actos, es de ella quien replicó toda su vida esa forma de ser tan amable, respetuoso y correcto al momento de la diplomacia o incluso al engatusar a sus presas aplicando ese lado tan tierno y endulzante que le caracteriza.
Más allá de su familia, una vez crecido, fue él quien tomo el mando de la Legión Oscura, él mismo admite que era lo que siempre habría soñado y lo orgulloso que se siente de saber lo buen Rey que es con sus seguidores, quienes quedaron impresionados y con ningún tipo de duda.
Todos adoraban al rubio y de desvivían por él, casi como una figura endiosada no solo por los vampiros si no por aquellos humanos que le han visto a la cara.
Aún así y con todo, hubo una sola mujer en la vida de Edward que fue capaz de moverle el mundo entero al punto de hacerle sentir un genuino amor, uno que le hizo dar todo de sí para enamorarle, pero lo que el ahora Rey Vampiro no sabía es de la existencia de un complot contra él.
No era raro, desde que sus padres se enteraron de su existencia ya tenían pensado hacer que esté al cargo de todo cuando cumpliese una mayoría de edad considerable, eso dejó a otros vampiros de la Legión que querían tomar el puesto de Rey/Reina con un resentimiento que les haría formar una alianza para destruirlo por completo en el momento adecuado.
El momento en el que conoció a la joven Elizabeth iniciaría el primer paso que llevaría al vampiro a su perdición más grande, viviendo juntos en el palacio y con la Legión entera en su mano, su ahora prometida, en el banquete de celebración tras los sucesos del desastre rúnico logró dominar uno de los primeros conjuros más fuertes de la hemomancia, "El Pacto de Sangre".
Este llevaría a la muerte a quien se atreviera a romperlo y le volvería esclavo de por vida, no obstante, este conjuro funciona solo con humanos pero la vampiresa logró perfeccionarlo hasta un punto único donde lograría hacer que el conjuro se mezcle al mismo que colocó en el anillo de bodas cuando contrajeron matrimonio:

-Hoy celebraremos mi querido amado, los humanos tan estúpidos han logrado ser su propia perdición y es ahora donde levantaremos nuestro nuevo imperio como soberanos del mundo entero.

- No te olvides de nosotros, estaremos en la punta del mundo toda la eternidad. Nadie nos hará frente ahora que tenemos todo este ejercito.

- ¿Tu crees que sería capaz mi amor? eres quien más merece el reconocimiento y por eso hoy brindaremos, por el gran Rey Vampiro, ¿no?

- Siempre tan linda querida, hagamos este brindis para poder dar inicio a nuestro reinado absoluto.

- Entonces déjame hacerlo querido... Brindemos por nosotros, por nuestra raza, por el prosperó futuro y por sobre todo te pido antes que me jures nuevamente tu lealtad como mi marido hasta el fin de los tiempos ¿podrías? solo para escucharte decirlo una vez más.~

- Está bien, está bien... Ay amor mío, nunca me cansaré de repetir que mi amor por ti es jurado, jamás te deshonraré y todo lo que haga será por ti y para el bien estar no solo de nosotros si no también de la Legión Oscura.

- ¡Salud!

- ¡Salud!

Fue ese momento donde al jurarle lealtad y beber esa copa de vino, que contendría la sangre de Elizabeth, el pacto estaba firmado.
Ahora que esto sucedió es donde se encontraba vulnerable a la vampiresa y con ayuda de aquellos de La Alianza le atraparían para dejarlo a merced de ella, la verdad estaba por ser expuesta, su mujer todo este tiempo no fue más que la hija de uno de aquellos traidores que buscaban el reinado.
El fin estaba cerca, por mucho que Edward quisiera forcejear, el pacto de sangre lo obligaba a mantenerse dócil bajo las ordenes que Elizabeth dio, su cabeza cortaron con un espadón y es ahí donde el anillo de bodas maldito haría efecto evitando su regeneración.
Así pasaron los años y el cuerpo del antiguo Rey Vampiro se vio afectado por la decadencia, pero tras cien años de olvido donde se le creía muerto, una mujer conocida como Persefone lo reviviría habiendo formado un hechizo capaz de contrarrestar el efecto del anillo,
y con sangre de una virgen en copa la salpicó en el cadáver volviendo a la vida al Rey Vampiro.

Personalidad

Edward puede mostrarse como un hombre serio y correcto, pero la verdad es que ahora que estuvo esos cien años muerto teniendo como último recuerdo esa traición siente un deseo de sangre que le hará recaer en una inmoralidad más grande de la que ya abarcaba.
No importándole incluso el usar a otros seres que no sean humanos para recuperar todo su poder, lejos de estos nuevos deseos, siempre ha sido alguien generoso, servicial y justo con quienes saben ganarse su respeto y confianza.
El vampiro también adora los detalles al momento de hablar con él, es quien exige una educación similar a la que el ofrece cuando se le dirigen, es muy estricto con su régimen y sus ideales.
Ahora es un tanto más desconfiando y tiene consigo un terrible odio que le lleva a ser frío la mayoría de veces, aún así estas malas características no las dará a ver debido a que quiere ganarse el amor de una nueva horda de soldados y revivir la Legión Oscura.
Mucho de esto le lleva a tener un complejo de superioridad muy grande, viéndose ahora no solo más poderoso que humanos si no que también estará imponiéndose contra cualquiera que amenace su objetivo principal y hará lo posible por tomar todo el poder que este nuevo mundo que se hace llamar Runaterra pueda ofrecer.

Habilidades

Parte de ser un vampiro le trae de forma intrínseca una serie de dotes superiores en creces al promedio mortal, una fuerza, destreza, velocidad y sentido del espacio enorme.
Más el entrenamiento que se le ha dado desde que pudo ponerse en una arena de combate, le hacen ser un guerrero formidable con un cuerpo excelentemente trabajado.
Pero hay unas ciertas habiliades extra que provienen de su linaje tan fuerte que le permiten manejar lo que ahora los runaterranos conocen como magia de sangre, pero está es una forma tan antigua que aquellos quienes la manejan jamás han conseguido dominar:


Hemomancia Gélida

Una de las cosas básicas que Edward aprendió sobre el control de la sangre es la manipulación de la temperatura.
Esto le permite congelar al segundo a cualquier criatura, independientemente de su raza, que posea sangre dentro de su cuerpo.

Aceleración/Detención del Flujo Sanguineo

Las dos formas que Edward posee para asesinar a sus enemigos usando su flujo de sangre son dos.
La aceleración del mismo, el cual le permite explotar cualquier cuerpo que toque al acelerar bestialmente el flujo de su sangre por todo su cuerpo, mientras que su contraparte que le permite detener el flujo hace capaz los asesinatos silenciosos con solo un tacto en el cuerpo.

Coagulación Sanguínea

Edward puede coagular la sangre de forma voluntaria y esto le permite crear diferentes armas con la misma, claro estas imbuidas en magia para poder ser similares a un arma real en resistencia, desde objetos punzantes hasta barreras que le protegen.
El único limite que posee esta habilidad es la cantidad de sangre que tenga a su disposición para controlar.

Pacto de Sangre

Una herramienta que fue útil para asesinar al Rey Vampiro es el conocido "Pacto de Sangre" que consiste en hace lealtad a quien le toque estar de victima tras ingerir la sangre de su ahora nuevo amo.
Esto hará que el siervo tenga que cumplir cada exigencia que su amo ordene o de lo contrario le esperará la muerte en el mejor de los casos, ya que se sabe que los amos son quienes eligen el castigo.
Edward implementaría este pacto de la misma forma que hace tanto tiempo le hizo ver la muerte, dos copas de vino, una con su sangre, y un juego de palabras alcanzarían para que este conjuro se vuelva letal en quienes él quiera tener sirviendo a su lado cueste lo que cueste.

Intangibilidad

Esta es la habilidad única de vampiros de alta clase que le permite traspasar paredes o evitar daño de objetos que vayan contra él, un efecto secundario de esta habilidad es la capacidad de congelar todo aquello que traspase la neblina en la que se transforme.

Control Mental

Si algo mantuvo a Edward tanto tiempo en el anonimato eso fue su increible control mental que ha sabido manifestar de muchas formas, una muy segura es la simple exposición de su figura como algo perfecto en lo que él hace enfoque cuando encuentra a su victima haciendo así que las personas que encanta se sientan profundamente obsecionadas a niveles altos.
Logra hacer que las personas sean capaces de hacer cualquier cosa por proteger los deseos o la integridad de Edward, prueba de esto son aquellos testimonios de gente que se ha suicidado con tal de no hablar nunca sobre El Rey Vampiro o que han asesinado familiares y seres amados con tal de no prestarle atención a algo que no sea él.
Otra forma con la que logra presentar este control mental es apareciendo en objetos como el reflejo de un espejo o en una TV con finalidad de torturar a quienes se atreven a imponerse contra su misión.